MASAJE METAMÓRFICO

Existe la creencia en muchas escuelas de terapia y de curación, basándose en la premisa de que la vida consciente comienza con el nacimiento, de que nuestras características actuales se formaron durante la infancia. Sin embargo, desde el momento de la creación de una célula, esta posee ya una conciencia elemental. Por lo que se puede decir que la vida comienza con la concepción, cuando se forma la primera célula.

Durante el período de gestación, los 9 meses entre la concepción y el nacimiento, se establecen nuestras estructuras físicas, mentales, emocionales y de comportamiento. Nuestra vida después del nacimiento, se esboza y está influenciada por este período de gestación, y es esta estructura de tiempo la que tiene que ser liberada. Existen diferentes factores que nos influyen a lo largo de este período de gestación: la manera de ser de nuestros padres, el entorno y la cultura del mundo en el que vivimos, el grado de evolución que el hombre ha alcanzado, junto con influencias cósmicas no materiales. Todo esto da forma a los esquemas de nuestras vidas, que se establecen primordialmente durante este período. Somos, en esencia, la conciencia desarrollada durante la gestación, como resultado de todas las influencias presentes en la concepción.

La Técnica Metamórfica se centra en estos 9 meses. El resultado de la metamorfosis es visible a través de un cambio en nuestro modo de ser. Nos hace ir de lo que somos, a lo que podemos ser. Hay que dejar que los viejos esquemas desaparezcan para obtener esa libertad y admitir que los síntomas son solamente una manifestación de una parte de la vida y no de su totalidad.Mas

Cada uno de nosotros es como debe ser, dentro del nivel de conciencia que hayamos alcanzado y al mismo tiempo nuestra fuerza vital está trabajando para que sea posible el total desarrollo de nuestro potencial como seres humanos.

El masaje metamórfico consiste en un suave masaje que el terapeuta aplica en los puntos reflejos de la columna vertebral sobre “los pies ,las manos y la cabeza “. En ellos se reflejan una expresión completa de quienes somos,

nuestras memorias y nuestras posibilidades.

 

Acompañamos a la persona a despertar su sabiduría interna para liberar energía y memorias estancadas, y de esta forma, sanar el cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu.

El masaje metamórfico cura de dentro a fuera.

 

¿Cómo nació esa técnica?

Robert St. John, especialista en reflexología, fue la persona que descubrió el milagro que se producía en niños con discapacidad, cuando solo escuchaba sus pies en lugar de "tratarlos". Investigando sobre los mapas de los puntos reflejos de los pies, llegó a la conclusión que en algunas zonas, generalmente a lo largo de la cara interna lateral del pie ( que correspondería a la columna vertebral ), los efectos producidos por la terapia, no sólo eran de carácter físico sino que también eran de tipo emocional y psicológico. Los impresionantes resultados, le llevaron 25 años más tarde, a proponer al mundo esta técnica. Halló el vínculo con memorias prenatales que marcan profundamente nuestra vida y constató como pueden ser liberadas gracias a esa técnica.

¿Quién puede beneficiarse?

Cualquier persona interesada en potenciar su vida para poder expresarse plenamente. Por sus características específicas de liberación de memorias prenatales, es una práctica ideal para mujeres embarazadas y bebés. Así mismo, es una técnica muy beneficiosa para ayudar a los niños a crecer felices.

Tanto por su suavidad como por sus características de liberación, también es excelente en personas que se enfrentan a una enfermedad, a la vejez, a discapacidades, o a un periodo de transición en su vida.

 

Casos en que está indicado el Masaje Metamórfico.

 

Es aplicable a todo tipo de personas, tanto adultos como niños y está especialmente indicada para :

Períodos de crisis personal , bloqueos emocionales,estados de depresión, insomnio, inquietud, angustias, falta de autoestima, inseguridad, obsesiones, fobias, anorexia, bulimia.

Niños con síndrome de Down, autismo, adaptación escolar o familiar, hiperactividad, déficit de atención.

Accidentes, traumatismos, parálisis.

Interés en el crecimiento personal.

En momentos de cambios profundos y transiciones.

En embarazo, parto, maternidad/paternidad, bebés con problemas de nacimiento.

Adicciones a sustancias, conductas o relaciones.

Cambiar limitaciones mentales, emocionales, físicas y conductuales.